Sólo 20 por ciento de los menores de edad que se tienen detectados que trabajan recibe una beca mediante el Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (SMDIF), a fin de que no deserten de sus estudios.

Juana García Calderón, directora del SMDIF, informó que tienen un padrón de 500 menores que realizan alguna actividad laboral, de los cuales al menos 30 por ciento sólo se dedica a trabajar, es decir, no estudia.

Detalló que con base en los menores que tienen identificados, han detectado que, en promedio, en El Mineral los infantes inician a laborar desde los 4 años de edad y en la actualidad es similar el número de niños y niñas que trabajan.

Los principales espacios en los cuales se desempeñan son cruceros –como limpiaparabrisas o en la mendicidad–, en el mercado de abastos –como cargadores–, en las ladrilleras, en los centros comerciales –como cerillitos–, entre otros.

Las percepciones que obtienen los menores de edad son muy variables y dependen, en gran medida, de su edad.

Adriana Troncoso, responsable del Programa Trabajo Infantil del SMDIF, argumentó que entre más pequeño es el infante genera una mayor percepción de vulnerabilidad y, por ende, es más fácil que obtenga recursos económicos; incluso, dijo que por hora llegan a ganar hasta 100 pesos.

García Calderón dio a conocer que actualmente son 100 menores a los que se les apoya con una beca, de las cuales 50 son entregadas entre el Estado y la Federación, y el resto a través de un programa que el Municipio, a partir de este lunes, puso en marcha, en conmemoración del Día Mundial contra el Trabajo Infantil.

Al preguntarle por qué no se apoya a más infantes, la directora del SMDIF respondió: “es la prueba, pues nunca antes se habían destinado recursos municipales a este proyecto”.

Además del apoyo económico que se brinda, la funcionaria expuso que mantienen acercamientos con los padres de familia, con el objetivo de concientizarlos respecto a los riesgos que representa el que los menores laboren.

“Para la familia resulta costeable que el menor trabaje en la calle; de hecho, es muy difícil y hemos tenido mucho problema al generar información con los menores, pues son muy herméticos, aunque sea para darles seguimiento”, complementó.

En el caso de los menores que reciben una beca, García Calderón precisó que también se busca que los padres se comprometan a que los niños no deserten de la escuela.

El apoyo económico consiste en otórgales 500 pesos cada dos meses, con la intención de que cubran sus estudios.

García Calderón precisó que, además de las becas, se tienen diseñadas otras estrategias que buscan erradicar el trabajo infantil, entre ellas concientizar a población y solicitarle que no apoye con dinero a los infantes o, en su caso, que no los contraten.

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