Los padecimientos de salud mental van a la alza en Zacatecas;  bipolaridad, esquizofrenia tipo paranoide, trastornos de personalidad, depresión y déficit de atención encabezan las principales enfermedades que padecen los pacientes.

La encuesta nacional del Inegi, muestra que en depresión se pasó de 61.11 a 66.73, en la tasa de casos nuevos de transtornos mentales y del comportamiento.

En suicidios la entidad promedia 5.3, apartado que es encabezado por Yucatán que tiene el promedio más alto con 26.3.

A nivel nacional en tan solo una década se duplicó el número de muertes por suicidio, pasando de 3.020 en 1996 a 6,370 al cierre del 2016.

Más de 15 mil pacientes en 8 años 

A casi 8 años de haber  sido inaugurado el Hospital de Especialidades en Salud Mental (Hesalme), ubicado en Calera de Víctor Rosales, ha dado servicio a 17 mil 857 pacientes, informó Roque Mundo López García director del hospital.

Los municipios que más solicitan la atención especializada son Fresnillo, Jerez, Valparaíso, Jalpa, Pinos y Concepción del Oro, sin embargo también se atienden a pacientes de estados vecinos como Durango, San Luis Potosí, Guadalajara y Aguascalientes; recalcó que recurrentemente este tipo de problemas se presentan más en familias de pocos recursos, debido a la falta de información sobre estos padecimientos.

El Hesalme, cuenta con un área habitacional para hombres y mujeres con 12 camillas cada uno, así como un cuarto aislado que se utiliza cuando un paciente se encuentra en situación de riesgo.

Además cuenta con un espacio de ocho cabañas para los casos en donde algún familiar del paciente se tiene que quedar a cuidarlo, siendo la depresión el principal padecimiento que en múltiples ocasiones conduce al suicidio.

El lugar cuenta con una biblioteca, un gimnasio, un huerto familiar, una capilla, un área de manualidades y pintura, un comedor, sanitarios, canchas de basquetbol, un gran espacio de áreas verdes, así como diversos consultorios donde los pacientes reciben ayuda psicológica y nutricional.

“Los pacientes que hospitalizamos sólo se pueden quedar de 25 a 28 días máximo, por lo que después de que se les da la alta o se le atiende por primera vez se canaliza al área de consulta externa para estarlos viendo periódicamente cada uno o dos meses, para su tratamiento y seguimiento”, expresó.

López García refirió que los tratamientos son mínimo de ocho meses hasta un año dependiendo la etiología y el medicamento que se le da al paciente o hasta de dos años si el paciente tiene recaídas continuas, sin embargo otras de las enfermedades necesitan medicamento de por vida ya que estas son consideradas como crónico degenerativas.

En cuanto a las familias de los pacientes reciben clases y talleres psicoeducativos, para saber como convivir con ellos según su padecimiento, así como para aprender a tratarlos, conocer los signos y síntomas de alarma para acudir a urgencias y por último saber las dosis correctas de sus medicamentos.

El hospital está integrado a la Red de Salud Mental y Adicciones, conformada por Unidades Médicas Especializadas, (UNEME) y los Centros Integrales de Salud Mental (CISAME), además de Unidades Ambulatorias o de Consulta Externa.

Un espacio para la recuperación

Los miércoles, sábados y domingos son los únicos días en que los pacientes pueden recibir visitas familiares de máximo dos horas, donde estos conviven y recuerdan que hay personas que los aman a pesar de las condiciones en que se encuentran, pese a que es un tiempo limitado disfrutan e irradian felicidad al  estar cerca de sus seres queridos.

Sin embargo, el día normal de un paciente es despertar a las siete de la mañana, pues a las ocho horas se inician sus actividades del día como lo son desayunar, hacer ejercicio, practicar algún deporte, los hombres hacerse cargo del huerto familiar, mientras que las mujeres realizan algunas manualidades como hacer piñatas, pulseras y collares con bisutería, tejer bufandas, hacer costuras o hasta pintar cuadros.

Elizabeth Gallegos Psicopedagoga del Hesalme ubicado en Calera, relató que este tipo de actividades que realizan los pacientes, los ayudan a mantener su mente ocupada y distraída y así no pensar  en actos suicidas, agresivos o peligrosos para ellos mismos.

Detalló que trabajar con este tipo de pacientes es muy difícil, sin embargo con el paso del tiempo aprenden a sobrellevarlo y a no cargar con ningún tipo de culpa, sentimiento o dolor a casa, por lo que cada uno de los médicos, enfermeras, psicólogos y demás personal, reciben terapia cada seis meses para así evitar que algún tipo de situación les pueda llegar a afectar en su servir.

Por lo que cada uno de los médicos aprenden a conocer y tratar a sus pacientes, pero sobre todo a como controlarlos en caso de brotes psicóticos, agresividad, locura, descontrol de impulsos, depresión y ansiedad.

Es la temporada de primavera y de invierno cuando más se reciben pacientes, pues son las épocas del año en las que crece la depresión en los usuarios que padecen alguna enfermedad mental.

“Pese a los grandes avances tecnológicos, pese a que vivimos en pleno siglo XXI y pese a miles de factores más, es muy triste ver como llegan familias diciendo que quieren dejar a los pacientes porque temen a que los contagien, o se echan la culpa entre familias de quien fue el culpable del trastorno o lo que es peor, llegan diciendo que las enfermedades son consecuencia de algún tipo de brujería”, expresó la Pedagoga.

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