Zacatecas es el quinto estado de la República Mexicana en fosas clandestinas, revela un estudio de la Universidad Iberoamericana y la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos.

Tamaulipas, Guerrero, Veracruz y Sinaloa superan a Zacatecas en fosas localizadas, en el periodo que comprende de 2006 a 2017.

A lo largo del país se exhumaron durante 11 años un total de 2 mil 489 cuerpos y 584 restos humanos.

“No son todas las fosas que hay; lamentablemente es una fracción”, dijo Denise González, coordinadora del estudio.

Investigadores universitarios trabajaron junto con grupos locales de derechos humanos en la realización del estudio que, aseguran, demuestra el “deterioro de la seguridad” en México. Criticaron a la Fiscalía General de la República y señalaron que el gobierno proporcionó estadísticas incongruentes sobre el número de fosas encontradas y de cuerpos recuperados.

Se mantiene la tendencia

Durante el último semestre la tendencia se mantuvo y según los datos presentados por el gobierno federal, Zacatecas fue el séptimo estado con más fosas localizadas con 10.

Veracruz encabeza la lista con 76 fosas, seguido por Sonora con 35 y Sinaloa con 23.

En base al número de cuerpos encontrados, Zacatecas es octavo nacional con 8.

Del 2018 a la fecha han sido recuperados  62 cuerpos en 42 inhumaciones, aseguró el fiscal Francisco Murillo.

Los municipios con mayor incidencia son Pinos, Loreto, Valparaíso y Río Grande.

El 90% de los cuerpos localizados corresponden a hombres y del restante 10% aún no ha podido determinarse el sexo por el alto grado de descomposición de los restos.

“Es un problema complejo la aparición de estas fosas clandestinas, el 2017 fue cuando se encontraron más fosas, en el 2018 también tuvimos una incidencia, y ahorita van a la baja”, aseguró el secretario de Seguridad Pública estatal Ismael Camberos Hernández quien habló sobre las fosas localizadas.

El calvario de la localización

Autoridades estatales coinciden en que uno de los mayores problemas en la localización de los cuerpos es poder descifrar los lugares en los que los grupos del crimen organizado entierran a sus víctimas.

“Los datos son muy relativos porque muy rara vez alguien da el pitazo (aviso) a las autoridades sobre los puntos en los cuales dejan los cuerpos, entonces si de cada 10 a lo mejor se localiza media o una de las fosas, el resto tardan años o quizá nunca las encontremos”, aseguró un investigador a Imagen.

Miles de familiares a lo largo del estado y el país piden a las autoridades el esclarecimiento del paradero de sus esposos, hijos o parientes, sin embargo en la mayoría de los casos los cuerpos enterrados en fosas jamás son descubiertos.

“Cuando logramos encontrar algún resto o que nos hacen el llamado anónimo y que se logra la identificación es una gran alegría, porque sabemos el peso de encima que le quitamos a los familiares, o el rezago que existe sobre las carpetas de desaparecidos, a estas alturas más que una tristeza es un respiro poder confirmar aún con el dolor que el destino final de la persona ya es claro”, agregó el elemento.

Compartir

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here