Abandonada la biblioteca de Valparaiso

De las 241 bibliotecas públicas que hay en el estado, solamente seis se encuentran en buenas condiciones, el resto están en deterioro y abandono por parte de las autoridades municipales, y usuarios, declaró Simitrio Quezada, coordinador Estatal de Bibliotecas de Zacatecas.

La Biblioteca Pública Central Estatal Mauricio Magdaleno, es la que más usuarios registra al día, acuden desde 220 a 280 personas, enseguida están las bibliotecas de Fresnillo, Río Grande, Jalpa y Valparaíso, donde acuden desde 60 a 80 personas en promedio, informó el coordinador.

Las bibliotecas del estado se fundaron hace poco más de 30 años y solamente la Mauricio Magdaleno tiene sus escrituras y documentación en orden, el resto están en edificios prestados, ya sea en escuelas, bodegas u otros espacios.

Otro gran problema de estas casas de formación es la infraestructura, ya que el deterioro de las paredes y los techos que a la larga se transforma en goteras y espacios con humedad. Se convierte en lugares no aptos para la sociedad ni para su materia prima, los libros.

Fue hasta que llegó el gobernador Alejandro Tello Cristerna, según Simitrio Quezada, que se volteó a ver a estos espacios públicos y se trataron de dignificar.

“El gobernador dio la clara instrucción de que no se abrieran más bibliotecas sino que se solventaran las que ya existen, una tarea difícil ya que nadie las volteaba a ver antes de él”, dijo Simitrio Quezada.

La falta de servicios básicos como la iluminación, el agua y la ventilación, son otros de los temas que enfrentan las bibliotecarias continuamente, sobre todo en comunidades de los municipios.

La falta de actualización de los acervos de las bibliotecas, genera que los niños y jóvenes no tengan interés por acudir a leer un libro, dijo el coordinador.

Aseguró que siguen teniendo los mismos libros de toda la vida, El principito o El diario de Ana Frank, por mencionar algunos, “lo más nuevo que tenemos son los primeros de Harry Potter”, platicó.

Pese al panorama oscuro que hace años enfrentan las bibliotecas, no hay temor porque estos espacios desaparezcan, siempre y cuando haya al frente personas que deseen apostarle a la creatividad y al buen trato de usuarios y libros, dijo Simitrio Quezada.