Adiós al sueño americano, mueren al intentar cruzar la frontera

Durante 2019 cinco zacatecanos intentaron cruzar la frontera y perdieron la vida en el intento; sin embargo, la cifra pudiera ser mayor, pues al menos hay dos desaparecidos: uno de Fresnillo y otro de Ojocaliente, informó José Juan Estrada Hernández, titular de la Secretaría del Zacatecano Migrante (Sezami).

En declaración para NTR Medios de Comunicación, explicó que una persona que no tiene documentación oficial que lo acredite como ciudadano de Estados Unidos no puede obtener un examen de ADN después de su muerte, lo que complica la identificación de los connacionales.

Aseguró que en estos momentos es prácticamente imposible cruzar la frontera sin documentos debido a la política migratoria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y a los riesgos que hay en la frontera.

Declaró que, a pesar de las ofertas que hacen los traficantes de personas, son precios muy elevados “que no vale la pena invertir y arriesgarse”, pues detalló que el soborno a un oficial de la Border Patrol puede costar hasta 6 mil dólares.

“Nosotros no podemos decirles que no se vayan, porque nosotros un día nos fuimos, pero sí podemos decirles que se informen para que se puedan ir bajo las mejores condiciones”, enfatizó.

Estrada Hernández ubicó a los condados de Pima, Arizona e Hidalgo, Texas, como los más peligrosos para los migrantes zacatecanos.

Juan Pablo García, quien era originario de Río Grande, intentó cruzar la frontera el 27 de septiembre, se reportó como desaparecido y días después fue encontrado muerto.

Sus familiares denunciaron que perdieron contacto con él justo después de cruzar la frontera, por lo que la Sezami se comunicó con la embajada de México en Estados Unidos para iniciar un protocolo de búsqueda.

Una semana antes, Juan Pablo salió de Río Grande con destino a Texas, había contratado a un coyote e iba informando de su avance hacia la frontera cada momento desde el celular; sin embargo, conforme avanzó, mandó un mensaje con una fotografía donde pedía apoyo porque estaba en el desierto, justo después de cruzar la frontera.

La ubicación que mandó lo situaba en un paraje conocido como La Tiendas RD, en el condado de Webb, Texas, momentos después el celular se apagó y se perdió cualquier conexión.

El 3 de octubre autoridades migratorias informaron a familiares del joven que encontraron un cuerpo de una persona sin vida con las características, ropa y una identificación del riograndense, por lo que la Sezami ayudó con el traslado del cuerpo desde la frontera hasta su lugar de origen, donde fue sepultado 10 días después de haber sido encontrado en el desierto texano.

Asesoría y acompañamiento

El titular de la Sezami detalló que la dependencia brinda asesoría y acompañamiento para la localización de personas en la frontera, así como el traslado de cuerpos y precisó que en muchos de los casos los familiares no se acercan a las autoridades, pero cada año hacen el traslado de hasta 90 cuerpos desde la frontera.

Explicó que tienen comunicación con el consulado, el cual canaliza a los familiares y los acompaña para que vean todos los trámites para que el cuerpo sea repatriado; además, brindan asesoría y tienen contacto con las autoridades estadounidenses para monitorear detenciones de zacatecanos y ayudar con la búsqueda.

Alternativas migrantes

El secretario migrante precisó que hay programas para tener trabajos temporales con toda la documentación y sin ningún costo, debido a la falta de mano de obra en las industrias estadounidenses, por lo que desde la Sezami trabajan en convenios.

Ejemplificó el caso de una empresa constructora que se ha llevado a aproximadamente 20 familias completas originarias de General Pánfilo Natera, con la finalidad de no separar a los integrantes y ofrecerles una oportunidad de mejorar sus vidas.

“Creemos que estos programas son el futuro de la migración documentada, y aunque hay 12 millones de personas sin documentos en el país, no tienen la intención de arreglarles su situación”, afirmó.

Advirtió que el tema de la migración es utilizado por el gobierno actual para poder tener una relección, porque “mueve el patriotismo que por decenas de años es motivo de orgullo, pero también de desprecio a la comunidad mexicana y latina”.

Seguirá la salida

La Unidad de Política Migratoria del gobierno de México registró 5 mil 940 eventos de repatriación de zacatecanos durante el año pasado, de los cuales 95 por ciento fueron de hombres, ya que de mujeres involucradas hubo 323; además, el mes en que más se registraron regresos fue marzo de 2019.

De menores, las estadísticas muestran que se contabilizaron 304 eventos de repatriación desde Estados Unidos, 261 de hombres y 43 de mujeres; al menos 48 no tenían ni 11 años de edad y cerca de 75 por ciento eran niñas, niños y adolescentes que migraron no acompañados.

Sin embargo, se calcula que, para 2020, Zacatecas será la décimo segunda entidad del país con mayor proyección de flujo internacional de emigrantes, con hasta 9 mil 105, de acuerdo con el Anuario de Migración y Remesas México 2019.

Superarán a la entidad Guanajuato, Michoacán, Puebla, Jalisco, Oaxaca, Veracruz, Guerrero, Estado y Ciudad de México, Hidalgo y San Luis Potosí. Con datos del Instituto de los Mexicanos en el Exterior (IME), la mayoría de las matrículas consulares en Estados Unidos son para oriundos de Fresnillo (11%).

Le siguen las de originarios de Río Grande (6.8%), Valparaíso (5.4%), Sombrerete (5.2%) y Jerez (5%), mientras que los principales estados de residencia de los zacatecanos en el vecino país son Texas (30.8%), California (24.8%), Illinois (9.5%), Colorado (5.1%) y Oklahoma (2.8%).

El anuario, elaborado en colaboración de la Secretaría de Gobernación (Segob), el Consejo Nacional de Población (Conapo) y la Fundación BBVA, expone que las ocupaciones que desempeñan los de Zacatecas en situación legal en Estados Unidos son: empleado (53.4%), hogar (26.7%), obrero (5.4%), estudiante (3.4%) y cocinero (1.9%).

Además, el estado es el tercero a nivel nacional con mayor dependencia de las remesas que envían los connacionales, con un promedio anual de 10 por ciento del producto interno bruto, sólo debajo de Michoacán (11.4%) y Oaxaca (10.1%).