Gobierno Local

Por lejanía, no se puede monitorear el Covid-19 en Valparaíso: alcalde

Cerca de 160 comunidades de Valparaíso están incomunicadas, lo que dificulta la revisión y monitoreo de posibles casos de Covid -19, reconoció Eleuterio Ramos Leal, alcalde de Valparaíso.

De las 160 que tiene el municipio, 40 se ubican a distancias alejadas y el trayecto depende de un camino de terracería, que hace más complicado llegar.

El alcalde, entrevistado al término de la reunión de la Red de Municipios Saludables realizada en esta sede, comentó que, debido a lo anterior, para poder estar al pendiente de lo que pueda presentarse, se ha pedido la colaboración de los delegados en cada localidad, así como de los representantes de la iglesia para que puedan informar cualquier cosa que suceda.

Ramos Leal reconoció que, aunque se quisiera estar en todas las comunidades no pueden hacerlo, pues además de no tener red telefónica, tampoco pueden llegar rápido a los poblados, ya que varios de éstos están ubicados a más de cuatro horas de la cabecera municipal.

“Un contagio masivo, sin duda nos pondría en alerta máxima; por eso debemos actuar a nivel preventivo”, añadió.

Por si fuera poco, el primer edil reconoció que no se tiene la colaboración de la población para mantenerse en aislamiento preventivo, pues, pese a que se ha informado que no salgan de sus casas, niños y adultos están en las calles.

“Lo que más podemos monitorear es la mancha urbana y la realidad es que los padres de familia, con mucha irresponsabilidad, cuando no pueden tener a los niños en casa, les permiten estar en las esquinas, en las maquinitas, en las canchas, conviviendo entre ellos, y son portadores directos para llevar a los adultos mayores, mientras que los jóvenes son otro problema porque son inquietos de manera natural y organizan fiestas. Ha sido difícil mantenerlos en casa”, reconoció.

“Es un peligro para toda la ciudadanía, pero nosotros, al alcance de nuestra posibilidad, y en el territorio que nos corresponde, estamos respondiendo con diligencia y a la capacidad de los recursos humanos y vehículos”, añadió.

Ante este panorama, aprovechan los pocos recursos que se tienen, pues en algunos poblados tienen red de Internet, otros con caseta telefónica y en la cabecera municipal se tiene perifoneo para pedir a la población que no salga.