Opinión

Hacienda de San Antonio de la Sauceda y San José de Llanetes

Enviado por Jesús Cabral

Hace pocas semanas estuve leyendo algunos documentos que por vía familiar obran en mi poder y que se refieren a las Haciendas de San Antonio de la Sauceda y San José de Llanetes.
Se trata de tres legajos con un total de 45 hojas / 90 páginas aproximadamente, manuscritos y que datan del año 1817. Estos documentos pertenecieron a Dn. José González Cosío, bisabuelo de mi abuela Angela González Cosío de Cabral.

Los documentos tienen cierto interés para un momento de la historia de dichas Haciendas, particularmente la de San Antonio de la Sauceda. El documento más interesante es el Inventario legal y pormenorizado de los bienes que dejó al morir Don Vicente Joaquín de Miranda. Dicho inventario fue hecho por mi ancestro, José González Cosío, yerno de Don Vicente Joaquín de MIranda y Dña. Javiera de Landa, en cumplimiento de su responsabilidad como primer albacea de sus bienes.

Vicente Joaquín de Miranda muere el 16 de octubre de 1816 siendo propietario de dicha Hacienda de San Antonio de la Sauceda y en su testamento nombra como albaceas primeros a su esposa María Xaviera de Landa y a su yerno José González Cosío, casado con una de sus hijas. La primera hoja de este inventario dice lo siguiente, textualmente y con la ortografía en uso:

“En la Hacienda de San Antonio de la Sauceda, Jurisdicción de la Villa Real y Minas del Fresnillo, en treinta días del mes de Enero de mil ochocientos diez y siete; Dña. María Xaviera de Landa, y Dn. Jose Gonzalez Cosio, como primeros Albaceas fideicomisarios y tenedores de Vienes nombrados por el finado Dn. Vizente joaquín de Miranda (lexitimo Marido y Padre Politico que fue de ambos) en la Clausula novena de su ultima disposición Testamentaria que dejó echa con referencia al Testamento que cerrado y Extrjudicial hizo en esta Hacienda a primero de Abril de mil ochocientos siete años: En uso de la facultad que por dicha clausula nos es concedida, y representando Yo Don Jose Gonzalez Cosio, tambien la persona de Dña. María Guadalupe de Miranda y Landa mi Ermana Política, hija legítima del expresado Dn. Vizente Miranda, y de Doña Xaviera de Landa, por poder que como una de quatro Herederos me confirió Otorgado en Sombrerete a los Veinte y Ocho días del presente mes ante Dn. Juan Manuel Ferrer Alcalde Ordinario de primero Voto, procedimos a la manifestación y reconocimiento por menor de todo el caudal que quedó por fallecimiento del repetido nuestro marido padre político, acaecido el nueve de octubre del año pasado de mil ochocientos y diez y seis, y al nombramiento de Peritos Valuadores y apreciadores en todos los vienes muebles y semovientes que existan en esta Hacienda, en la de San José de Llanetes, y demás concerniente a la Testamentaria que hicimos en Dn. Juan Francisco del Hoyo, y Dn. Ignacio Correa; nombramos igualmente de Peritos Valuadores para los efectos que existen en la tienda de Comercio en esta referida Hacienda, a Dn. Lorenzo González y a Dn. Agustín de Egurvide, vecinos el primero, del Condado de San Mateo, el segundo de la Villa de Sombrerete, y los dos últimos de este mismo suelo, quienes son sugetos de acreditada conducta, y siendo presentes dijeron; que admitian y admitieron gustosos el cargo, prometiendo desempeñarlo con toda fidelidad según exijen su ciencia, conciencia y esperiencia, sin dolo, fraude, i interés alguno, comprometiendose a exponer ante juez competente este su procedimiento bajo la seguridad de la sagrada religión del juramento y a reconocer sus firmas que fueren subscribiendo en cada una de las diligencias que a este efecto se practicaren; y para la mayor formalidad en estos Imbentarios, lo presenciaron como testigos Dn. Gregorio de Miranda y Demetrio González, vecinos de esta repetida Hacienda, quienes en igual conformidad firmaron las diligencias que presenciaron y se comprometen a reconocerlas bajo la sagrada religión del juramento ante los jueces que tengan jurisdicción para ello: En cuya virtud lo firmaron con nosotros los Albaceas y Peritos nombrados. Fecha ut supra.”

Los otros dos legajos son de carácter legal, en uno se resuelven dudas respecto de algunas clausulas de dicha testamentaria y codicilio y en otro se hacen algunos trámites judiciales.
Los cuatro herederos son los hijos dicho matrimonio: José María Bartolomé, José María Marcelino, María Guadalupe Josefa (casada con Vicente de Uribarri) y la esposa de José González Cosio, cuyo nombre no se menciona.

Incluyo una imagen de la portada de dicho inventario: