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Este 10 de mayo buscan madres Zacatecanas a sus desaparecidos

La incertidumbre de no saber el paradero de sus hijos es una realidad a la que se enfrentan miles de madres, a las que les arrebataron el motivo del 10 de mayo. Desde 2018, colectivos de búsqueda de Zacatecas salen a las calles para pedir que les devuelvan a sus desaparecidos; en 2020 no estarán en las calles debido a la emergencia sanitaria, pero la angustia permanece.

Para Carmen Alanís, el Día de las Madres es de dolor pues, desde hace 7 años, no llega el regalo que más desea: saber el paradero de su hija Sarahí, quien desapareció en Fresnillo cuando apenas tenía 14 años. El pesar es más intenso al saberse sola en la búsqueda, pues su esposo también está desaparecido desde 2015, cuando salió a intentar encontrar a su hija y no regresó.

Aunque tiene tres hijos, Carmen extraña a su pequeña, afirma que le falta un pedazo de su corazón y que todos los días reza por saber algo de ella. “Ellos no me ayudan, no dicen nada, solo que ya ni se acuerdan de ella”, lamentó.

Con la voz quebrada, Carmen revivió el último día que vio a Sarahí: fue el 15 de abril de 2013, cuando una amiga llegó por ella para ir a la papelería donde se juntaban varios muchachos. Pasaron las horas y salió a buscarla; nadie sabía nada ni había visto a Sarahi, fue entonces que comenzó la angustia.

Al siguiente día, acudió con las autoridades para que le ayudaran a localizarla, pero reprochó que recibió un mal trato. Lejos de desanimarse, decidió emprender la búsqueda con su esposo. Pasó una semana y no tenían nada, ni familia ni autoridades; después de 15 días, recibió una llamada de su hija.

Escuchar su voz la llenó de esperanza y tranquilidad, que se esfumó de inmediato cuando Sarahí les dijo que no la buscaran, que estaba en una casa de un lugar desconocido y que estaba amenazada. Carmen aseguró que se escuchaba tranquila, pero les advirtió que corría peligro su hermana mayor, por lo que les pidió que no salieran de casa.

La advertencia tampoco los intimidó y junto con su esposo, Manuel Gutiérrez, Carmen siguió en alianza con colectivos de víctimas, ampliando las denuncias y participando en búsquedas en campo. Su esposo se enteraba de que habían encontrado a alguna jovencita o mujer asesinada en Fresnillo o Zacatecas y, de inmediato, se movilizaba para saber si se traba de Sarahí.

No recordó el momento exacto, como aquel 15 de abril de 2013 que lleva tatuado en la memoria, pero en otros de esos tantos días de cansancio por no tener respuestas, su esposo salió a seguir con la búsqueda y ya no regresó, no supo nada más de él.

Carmen asegura que la desaparición de su marido estuvo relacionada con el trabajo que realizaba para encontrar a Sarahí, por lo que decidió salir de Fresnillo con sus hijos rumbo a la frontera norte. Ahora trabaja en una fábrica y trata de mantenerse en comunicación con las autoridades locales, como la Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas (FGJE).

“La busco en redes sociales, está en Alerta Amber, Familias Unidas, Personas Desaparecidas, con la Policía de Investigación en la fiscalía, pero nunca tienen información”, expuso desanimada; sin embargo, recalcó que con o sin respaldo no perderá la esperanza. Ella busca sola.

Como desde 2013, este 10 de mayo también será amargo, difícil y que tratará de disfrutar con sus otros hijos. “Pero no sólo es la tristeza del Día de las Madres, es todos los días desde que no sé de ella”, reiteró la mujer.