Confinamiento pone en jaque a ladrilleros de Zacatecas

Los 70 ladrilleros organizados en el municipio, tuvieron pérdidas de hasta de 80 por ciento, debido a que no hay ventas de este material para construcción, ante la disminución de la actividad económica por el COVID-19, lo que origina serios problemas económicos a las familias”, reconoció Armando Caldera Garay, presidente de la Asociación Grupo Industrial de ladrilleros de Fresnillo A.C.

Las pérdidas son lo que anterior a la contingencia ganaban, que eran entre 250 a 300 pesos diarios, por lo que, hasta ahora, dejaron de percibir más de 2 mil pesos quincenales, en los últimos dos meses.

Caldera Garay explicó que los agremiados proporcionan entre cinco y siete empleos, pero desde que inició el confinamiento, “cuidan” el trabajo para evitar cualquier tipo de contagio, pero aseguró que los ladrilleros no pueden frenar de lleno la actividad, pues viven solamente de ello.

Explicó que las empresas, comercios y los habitantes en general pararon las construcciones, debido a la reducción de actividades.

Pese a la situación, explicó que los ladrilleros continúan haciendo gastos, ya que deben comprar el material que utilizan para realizar su producto, como la arcilla que reciben de otras ciudades, además de agua, estiércol y otros insumos.

Sin ayuda

Caldera Garay comentó que los industriales del ladrillo no sólo benefician a proveedores y compradores de Fresnillo y sus comunidades, sino también de Jerez de García Salinas, Valparaíso, Sombrerete, Calera de Víctor Rosales y Enrique Estrada, que a diario llegaban a vender y consumir sus productos, pero ahora es difícil lograr ventas grandes.

Ante la situación que padecen por la falta de ingresos, el líder mencionó que acudieron a pedir ayuda a la Presidencia Municipal, para solicitar que el alcalde, Saúl Monreal Ávila, los ayude, por lo menos, “con una despensa”, pero hasta el momento no han tenido ninguna respuesta.

Proyectos

Armando Caldera recordó que este año iniciaron dos proyectos por parte de la Secretaría del Agua y Medio Ambiente (SAMA), para la instalación de tubería proveniente desde el Arroyo Prieto, para bajar el agua, así como la electrificación, cuyo avance de la obra está en 90 por ciento, pero las autoridades suspendieron por ahora el proyecto, sin que se sepa por qué.

El otro proyecto aprobado por la autoridad, y cuyo acuerdo se estableció con los ladrilleros, es que ya no quemarían llantas, plásticos y otros objetos, para evitar contaminar, por lo que cada ladrillera tendría instalación de gas, pero, hasta el momento, tampoco se ha concretado.

El líder de la asociación afirmó que necesitan que las autoridades “volteen a verlos, pues ahorita necesitamos su ayuda para poder salir adelante con nuestras familias que no tienen que comer.