Ing. Manuel Chávez Ibarra

Mañana nos vamos a Zacatecas, te llevas mi carro, porque yo no tengo licencia.

Otro día lunes llegué muy temprano, le toque el clacson, luego salió Melo y muy temprano nos fuimos a Zacatecas, el tenía un asunto que tratar en Conagua, desayunamos en el café Acrópolis, luego nos fuimos a Guadalupe. Mira Enrique me duele la cabeza, pero eso no nos detiene, le ví la cara roja, no se me hizo raro , porque Melo en cuanto se ponía al sol se le ponía la cara rota, nos conocemos desde que estábamos en la secundaria, el iba un año antes que yo, luego nos juntamos con Mateo y luchamos a favor de la escuela secundaria y de la Prepa, también anduvimos en la fundación de la colonia Zapata.

Melo se fue a estudiar a México, hace como tres años el estaba en su casa, aquí en el valle, entonces recibí una llamada de Mateo y me dijo, ¿No quieres hablar con Melo? Se me hacía algo increíble que yo estuviera platicando con Melo, no podía ser, como pude me fui a ver a Melo, ahí estaban en la huerta de sus papás. Ese día platicamos hasta que se hizo noche, me regresé a la casa y fui a dejar a Mateo, desde ese día no volví a tener otros amigos, incluso hasta me olvidé de jugar en el billar de Óscar Nuñez, el hijo de Shorty.

Paso el tiempo y un día platicando me dijo Melo. Mira caminito, tu y yo hemos luchador mucho, ahora es tiempo que luchemos por el municipio, tengo ganas de ser el presidente municipal del valle, ¿ me apoyas? este pueblo vive en la ignorancia, los presidentes municipales se dicen democráticos, pero siguen siendo priistas y corruptos, desde la presidencia vamos a hacer un verdadero cambio.

A caray no me lo esperaba, con Melo andaba ya el ING, Ricardo Tabuyo, Chayito Macías, Miguel Acevedo, Everardo Barrios de las Pomas. Empezamos a visitar Trojes, San Mateo, nos pasamos más de una semana allá por la sierra, por San Juan, las Acatitas…

Yo veia que la gente escuchaba a Melo y nos decían que bueno que gane. Aquí todos estamos con él.

Los organizadores de morena eran puros vividores, nomás les interesaba el dinero y acomodar a su familia en la presidencia, ese si era un obstáculo, pero Melo pensaba que con el tiempo las cosas se iban a acomodar solitas, tú ten fe y verás que las cosas cambian
La gente de Ciana andaba entusiasmado, casi todos son parientes, en la casa que se paraba Melo luego lueguito se hacía una junta. —Ya llegó Melo, vengance para ver qué nos trae de nuevo.

Ese día que fuimos a Zacatecas, después de ir a Conagua, luego fuimos al partido. Melo quería saber si ya lo habían reconocido como candidato. Aprovecho y se llevó algo de propaganda.

En el camino yo le veía la cara más roja. El iba manejando muy serio, como si pensará en algo, tenía por costumbre manejar y cerrar los ojos momentáneamente, yo estaba acostumbrado a eso, pero está vez fue diferente, de repente se fue la camioneta sobre un poste, ni fue mucho lo que nos pasó, veníamos despacito, como pudimos hicimos la camioneta a un lado, llegó un policía y nos pidió dinero y que no había pedo. Lo que queríamos es llegar al valle y no queríamos retrasarnos, Melo le dió algo que se sacó de la bolsa de la camisa, en eso llegó un policía de tránsito, se dirigió a Melo, pero el policía que estaba ahí le dijo que no había problema que ya se habían arreglado y que después hablarían ellos dos.

Cercas había un taller, se llevaron la camioneta, nosotros nos fuimos a la central de camiones y nos regresamos al valle.
Otro día fuimos a Fresnillo a recoger el carro, Melo me dijo que se había dormido y que no se dió cuenta que iba a chocar,
No hubo cosa importante en el camino y otro día me habló Melo por celular y me dijo: — oye Enrique, me siento mal, creo que tengo Covi. Ya no nos volvimos a ver. Antes de que Melo me dijera que tenía Covi, Mateo me habló por teléfono y me dió la noticia, no es cierto, lo que pasa es que chocamos en Fresnillo y no te quiere decir.

Así pasaron como dos semanaS, Melo me decía que se sentía bien y otro día que no, yo me preocupaba, pero no creía que la situación se volviera crítica.

Fuimos varios los que nos contagiamos, entre ellos Chayito Macías, Isaías Carrillo y yo. .El e Isaías se murieron
A mí me pegó durísimo, no podía respirar, me pegó una fiebre y una tos con catarro, mi esposa me hizo unos remedios caseros, tome paracetamol y poco a poco me fui aliviando.

Que más quieres que te platique, si quieres te canto una canción, aquí en el puesto de jugos me traigo mi guitarra. Me se muchas canciones, tu dime cuál quieres, bueno si quieres te canto «por un caminito» de Leo Dan

Zacatecas, Zac a 13 de marzo de 2022

Ing Mateo García Bazán

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